Enviado a Cartas de La Nación.Creo que representa la opinión de la mayoria.
Invito especialmente a la Marcha en defensa del Matrimonio el 13/7 a las 18,30, en la plaza del Congreso
Sr. Director: Buenos Aires, 5 de Julio de 2010. Todas las especies animales, y también algunas vegetales, están divididas y unidas por su sexo, bien delineado y diferenciado. El ser humano no es una excepción, y se divide en Varón y Mujer, en macho y hembra. Y esto no es una elección, sino una determinación genética: la presencia de dos cromosomas “X” para determinar el sexo femenino, y de “XY” ó “X0” para el masculino. Variaciones o estados intersexos constituyen una anomalía, una excepción y error de la naturaleza. Ambos sexos se encuentran atraídos por el otro, como parte de un instinto natural destinado a la conservación de la especie. Físicamente, están conformados para complementarse mutuamente, y sus cuerpos para relacionarse sexualmente. Cuando este tipo de relación se establece entre individuos del mismo sexo, se está en contradicción con el fin que la naturaleza determinó (en latín, “contra natura”). Biológicamente, esto es psicológica y estructuralmente, ambos sexos se complementan para crear y desarrollar la prole, formando un grupo o familia: el organismo maravilloso de la mujer, con sus órganos y hormonas, destinado a albergaren su seno a un nuevo ser, y el hombre, con su fortaleza, para cuidar y alimentar a su “familia”. Cuando estos grupos se unen para su mutua defensa, se forman los clanes y posterior sociedad, tal como la conocemos hoy. En ella, el grupo familiar es la base, el centro, el núcleo fundamental, y la unión de hombre y mujer se llama “Matrimonio”, poniendo el acento en “mater”, madre fecunda. Podría llamarse “patrimonio”, pero el significado sería el mismo, familia abierta, aunque sea potencialmente, a la vida. Antropológicamente, no es admisible otra interpretación para el matrimonio. Quienes por inclinación o elección deciden convivir con una persona del mismo sexo, merecen nuestro respeto y hasta ¿por qué no?, admiración por su valentía, en una sociedad que le fue históricamente adversa. De ahí a aceptar que esto es preferible y superior a lo que la naturaleza determinó, con demostraciones públicas de su inclinación sexual, hay un largo trecho. La Ley es docente, y aceptar por ley la posibilidad de llamar matrimonio a parejas del mismo sexo, es directamente enseñar a los niños que lo que determina la naturaleza, y aceptó la sociedad, no es preferible sino otra opción igualmente válida, lo cual está reñido con la razón. La encarnizada posición en defensa de esta postura por grupos minoritarios, cuando no existen en la actualidad impedimentos legales para negar la herencia, o la inclusión en planes sociales, hacen pensar que lo que se busca en la posibilidad de la libre adopción de niños, que es claramente limitar el derecho de ellos a crecer y educarse en el seno de una familia conformada naturalmente para ello. Por otro lado, es absurdo considerar o argumentar que esto significa una discriminación. No se discrimina a un ciego por no darle un registro para conducir. Solo se marca una imposibilidad. En parejas homosexuales se carece de la posibilidad de procrear y establecer figuras de la dupla “madre-padre”. Si bien pued en existir casos donde el cariño pueda suplir incompletamente esta carencia, las leyes rigen para lo general y no para casos particulares, y en nuestro país, excepcionales. Saludo al Sr. Director con toda estima. Enrique Mendez Elizalde Médico – LE 4389229 |
AÑO SACERDOTAL. HOMENAJE
Nota en la Gaceta de Tucumán acerca del SSU
AMANDO
AL PRÓJIMO
¡Hola
hermano guardián!
Te
hablo desde el Cielo,
puedo
ser Rosa, José o Sebastián,
en
mi lecho, fuiste consuelo.
Quizás
no lo notes,
quizás
no lo sabías,
pero
acercaste al sacerdote,
en
mis últimos días.
Debes
seguir el hilo,
que
alguien forjó como el acero,
me
refiero a San Camilo,
que
por el enfermo se jugó entero.
Hoy
tú eres el elegido,
dile
a Dios, ¡presente!,
que
no quede en el olvido,
el
consuelo a un
ser sufriente.
Muchas
son las almas,
que
ayudaste a ir al cielo,
otras
sufren con calma,
aún
su permanencia en el suelo.
Calma
que da el Sacramento,
por
el sacerdote administrado,
gracias
al teléfono atento,
que
el guardián tiene a su lado.
No
hay noches oscuras,
en
muchos pueblos queridos,
gracias
a la acción de unos curas,
por
guardias valientes asistidos.
La
guardia sacerdotal,
Es
un Sagrario en movimiento,
ésta
verdad no es casual,
Cristo
está en todo momento.
Un
puente seguro eres,
unes
a Dios con el enfermo,
de
ti dependen muchos seres,
como
el calor, de un buen termo.
Un
enfermo es Cristo en la Cruz,
en
su dolor, permanece a su lado,
sé
portador de la verdadera Luz,
como
María y el discípulo amado.
El
mundo quizás te ignora,
el
que sufre no te puede pagar,
no
temas por lo que vives ahora,
el
cielo te ha de recompensar.
¡Ánimo
hermano guardián!
¡Adelante
sacerdote fiel!
¡Portad
el verdadero Pan,
que
el doliente se alivié en Él!
Agradece
al Cielo tu vocación,
por
algo fuiste llamado.
Llevas
a Dios en el corazón,
María
y la Trinidad están a tu lado.
¡Viva
el Servicio Sacerdotal,
de
la Iglesia, obra maravillosa,
es
una tarea sin igual,
para
quienes viven jornadas dolorosas!
¡San
Camilo, ésta obra protege,
es
fruto de tu santo corazón,
María
tu mediación de madre deje,
Caer
del Cielo la Santa Bendición!
Guardianes
de San Rafael , Mendoza; con motivo de la
XXVII
Asamblea de la Federación de
Servicios
Sacerdotales
de Urgencia de la República Argentina,
realizada en ciudad de La Plata, en noviembre de 2009
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Encontré esta imagen de un Cristo Sufriente como tapa de un libro ofrecido durante la Feria del Libro Católico, y me llamó la atención la similitud con nuestro Cristo Peregrino de los Servicios Sacerdotales de Urgencia. Probablemente las tallas originales pertenezcan al mismo artista. ¿y qué las diferencia?.
La imagen de la izquierda representa al sufrimiento. Hay un rictus de dolor que se hace evidente en la contracción de los ojos, en esos pliegues del entrecejo, y la boca ligeramente fruncida. De sus labios parece brotar la frase “Eli, Eli, lamma sabactani” (Dios mío, porque me has abandonado). Es un Cristo infinitamente triste, angustiado, desesperado.
La imagen del Cristo Peregrino en cambio, representa la serenidad. Es la paz obtenida por la aceptación de los deseos del Padre. E imaginamos sus palabras: “Todo está cumplido. En tus manos encomiendo a mi espíritu”. Desaparecen las arrugas, la piel se alisa, los músculos se relajan.
Y observé entonces en la tan conocida por nosotros imagen del Cristo Peregrino, un símbolo muy profundo de nuestra labor apostólica, de la eficacia de nuestra tarea. Podría decirse que es el antes y el después de la reconciliación con el Señor. La paz que refleja la talla debe ser considerada como la del alivio en la enfermedad, que nuestra visita otorga al enfermo, siendo solo instrumentos que el mismo Cristo ha elegido para brindar su misericordia.
Que nuestra devoción a la Imagen del Cristo Peregrino del Servicio Sacerdotal de Urgencia se vea así acrecentada, para agradecer al Señor, y renovar nuestro compromiso con El.
EnriqueMendez Elizalde
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Como Servidores de Cristo en este Apostolado SSU, de relieve principalmente sacerdotal, no podemos estar ajenos a lo recientemente instituido por SS Benedicto XVI: EL AÑO SACERDOTAL, desde Junio de 2009. Acompañemos con Oraciones y reconocimiento a nuestros sacerdotes. Pidamos por su fidelidad a la Iglesia y por las Vocaciones.
CUANDO SE PIENSA... (por Hugo Wast) Cuando se piensa que ni la Santísima Virgen puede hacer lo que un sacerdote. Cuando se piensa que ni los ángeles ni los arcángeles, ni Miguel ni Gabriel ni Rafael, ni príncipe alguno de aquellos que vencieron a Lucifer pueden hacer lo que un sacerdote. Cuando se piensa que Nuestro Señor Jesucristo en la última Cena realizó un milagro más grande que la creación del Universo con todos sus esplendores y fue el convertir el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre para alimentar al mundo, y que este portento, ante el cual se arrodillan los ángeles y los hombres, puede repetirlo cada día un sacerdote. Cuando se piensa en el otro milagro que solamente un sacerdote puede realizar: perdonar los pecados y que lo que él ata en el fondo de su humilde confesionario, Dios obligado por su propia palabra, lo ata en el cielo, y lo que él desata, en el mismo instante lo desata Dios. Cuando se piensa que la humanidad se ha redimido y que el mundo subsiste porque hay hombres y mujeres que se alimentan cada día de ese Cuerpo y de esa Sangre redentora que sólo un sacerdote puede realizar. Cuando se piensa que el mundo moriría de la peor hambre si llegara a faltarle ese poquito de pan y ese poquito de vino. Cuando se piensa que eso puede ocurrir, porque están faltando las vocaciones sacerdotales; y que cuando eso ocurra se conmoverán los cielos y estallará la Tierra, como si la mano de Dios hubiera dejado de sostenerla; y las gentes gritarán de hambre y de angustia, y pedirán ese pan, y no habrá quien se los dé; y pedirán la absolución de sus culpas, y no habrá quien las absuelva, y morirán con los ojos abiertos por el mayor de los espantos. Cuando se piensa que un sacerdote hace más falta que un rey, más que un militar, más que un banquero, más que un médico, más que un maestro, porque él puede reemplazar a todos y ninguno puede reemplazarlo a él. Cuando se piensa que un sacerdote cuando celebra en el altar tiene una dignidad infinitamente mayor que un rey; y que no es ni un símbolo, ni siquiera un embajador de Cristo, sino que es Cristo mismo que está allí repitiendo el mayor milagro de Dios. Cuando se piensa todo esto, uno comprende la inmensa necesidad de fomentar las vocaciones sacerdotales. Uno comprende el afán con que en tiempos antiguos, cada familia ansiaba que de su seno brotase, como una vara de nardo, una vocación sacerdotal. Uno comprende el inmenso respeto que los pueblos tenían por los sacerdotes, lo que se refleja en las leyes. Uno comprende que el peor crimen que puede cometer alguien es impedir o desalentar una vocación. Uno comprende que provocar una apostasía es ser como Judas y vender a Cristo de nuevo. Uno comprende que si un padre o una madre obstruyen la vocación sacerdotal de un hijo, es como si renunciaran a un título de nobleza incomparable. Uno comprende que más que una Iglesia, y más que una escuela, y más que un hospital, es un seminario o un noviciado. Uno comprende que dar para construir o mantener un seminario o un noviciado es multiplicar los nacimientos del Redentor. Uno comprende que dar para costear los estudios de un joven seminarista o de un novicio, es allanar el camino por donde ha de llegar al altar un hombre que durante media hora, cada día, será mucho más que todas las dignidades de la tierra y que todos los santos del cielo, pues será Cristo mismo, sacrificando su Cuerpo y su Sangre, para alimentar al mundo.
Urbanidad de la piedad
(Trabajo enviado por el Dr. Méndez Elizalde (SSU Bs. As.) Para compartir a través de esta Página)
Autoría: Dr. E. Volpacchio y R. Reynaud
En la vida social hay unas formas, unas "reglas" de buena educación y hasta un protocolo. Una persona se muestra a sí misma, también a través de ellas. También hay unos modos de tratar a Dios y de estar en una iglesia. Se la podría llamar la urbanidad de la piedad.
Hay una distancia infinita entre Dios y el hombre: el amor y la confianza que proceden de la filiación divina no conllevan una falta de respeto o igualdad de situación delante de nuestro Creador. Es por esto que debemos cuidar las posturas y los gestos. Todo pretende ser expresión de respeto y amor a Dios. Por eso hemos de cuidar una serie de detalles como:
Amar a Dios con todo nuestro ser y nuestra vida. Obviamente incluye nuestros gestos. El amor se nota. Y si no se nota... es que es demasiado débil.
Hemos de estar atentos para que la confianza no degenere en falta de respeto. No es verdad que la espontaneidad sea de por sí buena. Depende de qué espontaneidad: la hay buena y la hay salvaje.
El amor tiene una línea de mínima que es el respeto y la veneración. No puedo amar lo que no respeto. Tampoco lo que no venero.
Así como el cumplimiento de los modales y normas de buena educación muestran la "calidad humana" de una persona. La urbanidad de la piedad muestra nuestra fe, esperanza y amor. Es respeto y elegancia, aplicado a las cosas de Dios.
Un paseo por la catedral de La Plata
Pcia. Buenos Aires - Argentina
Un paseo por la hermosisima catedral de Mar del Plata
Pcia. Buenos Aires - Argentina
GUARDIANES DEL ALMA
La noche esta en marcha
la guradia ya comenzó
el espíritu nos alienta
a unirnos en oración
el sacerdote comenta
la palabra del señor
los guardianes motivados
escuchan con atención
de pronto suena el teléfono
el momento ya cambió
una voz reclama ansiosa
la presencia del Señor
el sacerdote los óleos
los guardianes oración
la noche hace silencio
el sacramento la unción
un alma que ya respira
con la presencia de Dios
SSU......LA PLATA